La virtud del mes: LA LABORIOSIDAD

Laboriosidad es la cualidad de laborioso. Este adjetivo, por su parte, procede del latín laboriōsus y hace referencia a aquel que es muy aplicado al trabajo (muy trabajador). Suele considerarse como un valor moral o una virtud. Gracias a la laboriosidad, la labor (el trabajo) pasa de ser algo obligatorio o necesario a un valor. Implica realizar las tareas con esmero, atendiendo los detalles y tratando de conseguir el mejor resultado posible.

En el caso concreto, del trabajo como tal se considera que una persona tiene el “don” de la laboriosidad si cumple con todos los deberes que le han sido impuestos, si es constante en sus tareas, si sigue el horario que tiene establecido, si el orden se convierte en una de sus máximas profesionales.

Esto lleva, por tanto, a determinar que quien quiera poseer ese valor debe seguir las siguientes directrices:

•         Debe comenzar y acabar sus labores en las horas que están previamente estipuladas.

•         Debe finalizar sus tareas en el orden de llegada e importancia que se haya establecido.

•         Debe evitar siempre el dejar labores sin concluir.

•         Debe cumplir con todos sus deberes, independientemente de que le gusten o no.

•         Debe evitar cualquier tipo de distracción dentro de su ámbito escolar o laboral.

•         Debe tener todo el material que necesita utilizar en el orden más adecuado.

•         Debe también, en la medida que sea posible, ayudar a los compañeros que así se lo soliciten y necesiten.

Consignas Primaria (T° a 4°)

  • Acabo las tareas y trabajos con la mayor perfección posible.
  • Termino lo que empiezo.

 

Consignas Bachillerato: (5° a 11°)

  • Disfruto con el deber cumplido y el trabajo acabado.
  • Dejo a un lado la pereza o el cansancio, en la realización de un trabajo o encargo.